Monthly Archives: junio 2011

De indignados

Traducido de una entrada escrita por Joan Tubau: http://jtubau.blogspot.com/2011/06/desemmascarant-els-indignats.html

Desenmascarando a los indignados

A petición popular –me ha parado una señora muy simpática por la calle, pidiéndomelo- cuelgo los tuits de ayer en el blog. Si queréis crear un #hashtag y seguir con el tema: todo vuestro; yo me retiro. Añado también un bonus track que he pensado esta mañana en el metro, dedicado a aquellos lectores que me insultaron vía Twitter: yo también os quiero.

Un joven estudiante de 29 años de Filología Catalana, que no ha pagado jamás impuestos, se manifiesta contra los recortes. ¿No resulta poético?

Un profesor de la Autónoma de Barcelona que piensa que vive en un piso de 30m2 por culpa de un banco imaginario de Wall Street. Jamás entenderá que la FilologíaEslavano produce valor.

Una estudiante de Humanidades que no cree que su salario en el Museo Egipcio de Barcelona sea justo. Tutankamón no es quien paga las nóminas, niña.

Un sindicalista que defiende que, para terminar con el paro, lo mejor que se puede hacer es aumentar el salario mínimo. Un manual de economía para la sede de  UGT, por favor.

Una okupa que critica el Capitalismo con un iPhone que tiene conexión a Facebook; comiéndose una hamburguesa del McDonald’s; llevando unas chanclas de Zara y bebiéndose una Coca Cola Zero…no podía faltar en la lista.

Un estudiante de Ciencias Políticas que defiende que, para frenar la corrupción, es necesario poner, aun, más políticos. Y el camarada va y se lo cree.

Un jubilado que se queja de su pensión, sin darse cuenta de que es culpa del sistema que tenga que llegar a fin de mes con 600 euros al mes, habiendo trabajado toda su vida. Los han engañado a todos, los pobres.

Una profesora de primaria, que se coge bajas por un simple resfriado, exige que se mantengan sus derechos (privilegios). No me haga reír, señora.

Un conductor del Metro que cortala Meridianacuando le quitan un día de vacaciones, porque el hijo de puta trabaja en los Transportes Metropolitanos de Barcelona y tiene inmunidad política. Eso sí que es una mafia y nola Camorra.

Un médico que, de tanto robar antidepresivos en el hospital en que trabaja, se piensa que también son públicos, el muy drogadicto. Este es el mejor.

Un estudiante de Económicas que se queja del salario de Cristiano Ronaldo y después paga 140 euros por una entrada para ver el Barça-Madrid. Este es el peor.

Un funcionario que pide un aumento de sueldo trabajando de lunes a jueves de10 a12. Jornada completa.

Un estudiante que reclama una universidad pública y gratuita, cuando lo único que ha hecho en 4 años es reunirse en asamblea y fumar porros. Lee un poco de Marx y Engels y ya se cree un intelectual.

Un alumno de secundaria que no aprueba ni la música y que denuncia que su pasión no tiene lugar en el mercado: los malabares. Se ve que la demanda del circo ya no es lo que era.

Una profesora de música que tampoco halla su lugar en este mundo capitalista. Toca los bongos, la loca. Hay que tener cuidado con las drogas.

Un poeta frustrado que se hace anticapitalista al ver que su poesía erótica solo es apta para adictos a la metadona. Dedicado a mis fans en Twitter.

Sí, amigos. Estos son los famosos indignados.

Anuncios

Animales legítimos

Querida América:

He leído con atención el artículo que has escrito sobre la caza de animales y me han surgido varias preguntas.

http://www.rtve.es/noticias/20110615/caza-abusiva-animales-salvajes-amenaza-equilibrio-selvas/440336.shtml

Dices que es legítimo cazar animales salvajes para comer, pero no para venderlos. Eso no lo entiendo. ¿Quién establece esa legitimidad? ¿Un organismo? ¿El buen gusto? No acabo de entender dónde empieza la legitimidad o no de cazar un animal para comértelo. Tampoco entiendo la especificación de “salvaje”; supongo que un animal que para nosotros es salvaje no lo es para quien vive allí. Una vaca es igual de salvaje, para mi abuela, que un león.

Pero no entiendo que las cosas estén cambiando porque los animales se venden. ¿Es el hecho de vender un acto ilegítimo? Debería concluirse que los ganaderos españoles que venden pollos y vacas son ilegítimos.

No entiendo que los occidentales queramos ser cada vez más ricos- yo lo pretendo y espero que nadie me enmiende la plana- y que nos parezca mal que lo quieran ser en esos países. Porque –supongo- que venden animales para ganar más dinero y vivir mejor y no por fastidiar a las Protectoras de Animales.

Luego dices cosas muy interesantes: comer animales cazados sin ningún control sanitario aumenta la incidencia de enfermedades y su expansión. Totalmente de acuerdo. Es decir: lo que necesitan es tener sociedades que funcionen y que controlen lo que coman. Es decir: lo que hacemos en Occidente.

Quizá coincidas conmigo en que desde Occidente se suele ver el Tercer Mundo como ese patio de recreo bonito al que hay que mantener virgen, inhóspito y primitivo. Nos encanta que aquello se mantenga en el Neolítico para ir de viaje –nunca a quedarnos- y volver contando lo adorablemente primitivos que son, con un puñado de fotos, pero presurosos de refugiarnos en nuestras cómodas casas con agua caliente y aire acondicionado. Pero el de Zambia que no toque su selvita ni coma animales.

Nosotros hemos transformado nuestro entorno para que la Madrastra Naturaleza no nos coma y podamos dar un paseíto por el Monte de El Pardo sin que nos aparezca un oso hambriento. A cambio de perder ese toque exótico, tenemos estabilidad, seguridad y bandejas con comida en el supermercado. Quizá sería bueno que allí hicieran lo mismo.

Cuando hablas de que se reúnen para buscar alternativas. No sé, no sé. A mí eso me suena a paternalismo de ir a decirle al negrito qué debe y qué no debe cazar. Puede que me equivoque. Pero sería divertido que vinieran organizaciones de Nigeria a decirles a los cazadores españoles cuándo pueden matar jabalíes, ¿no crees? O que vinieran a decirles a los granjeros de Arkansas que críen menos vacas flatulentas, que ya está bien de metano.

No sé a qué sabe esa rata. Yo en eso de la comida soy un poco conservador. Pero se me ocurre que, mejor que apaños breves, sería bueno animarlos a que adoptasen un capitalismo que los hace más ricos y que evita una economía de subsistencia que es comida para hoy y hambre para mañana.

Ya sé que eso hoy en día es un pecado mortal, porque la tendencia del Occidente culposo es mantener el Tercer Mundo muy exótico y agreste a fin de que podamos ir allí de viaje y volver rápidamente. No sé qué opinas tú, pero creo que los países ricos mantienen mucho mejor su entorno que los países pobres. Solo un país rico como Canadá puede darse el lujo de tener tantos parques nacionales improductivos para uso y disfrute de paseantes.

No es la conciencia ecológica de Canadá lo que mantiene esos parques tan bonitos y vírgenes, sino la riqueza que se genera en lugares visualmente más feos como naves industriales y oficinas. De igual modo que nosotros tenemos Ordesa y Picos de Europa porque hay parques industriales que generan la riqueza suficiente para que los españoles ya no tengamos que salir con un arco y una flecha a cazar ciervos.

Es el desarrollo industrial y el hacernos más ricos la mejor manera de respetar los bosques y lagos. Estoy casi seguro que muchos de los que defienden que los países del Tercer Mundo se queden atrasados y exóticos no tendrían ningún reparo en bañarse en un río del Parque Yellowstone; habría que ver si harían lo mismo en un contaminadísimo arroyuelo de Nairobi.

Desarrollo industrial y leyes que hagan respetar el comercio y la propiedad privada me parecen mejores maneras de respetar el Medio Ambiente. Cuestión que, en muchas ocasiones, los países pobres olvidan. No es casualidad que las tasas de corrupción política sean tan altas en los países más pobres. Creo que hay una clara asociación.

Pero hasta entonces, parece que preferimos adoptar una actitud paternalista con quien tiene que comer a diario y a quien lo del respeto al Medio Ambiente le suena a patraña sin sentido. Más que nada porque es un concepto occidental que surge de la riqueza. Es ecologista quien puede comprar cómodamente en una tienda, porque hay detrás de esa bandeja de filetes de pollo todo un entramado de producción donde cada uno ejerce una función remunerada y protegida por la ley, a fin de que siempre haya bandejas de pollo en los supermercados.

Eso creo yo, aunque ya sé que soy un bicho raro.

Te mando un saludo afectuoso.

Juan Pablo.